Silencio. Lo unico que tus oidos pueden percibir. Miedo. La sensación que recorre tu cuerpo. Y cada paso que tus pies dan es sin duda una señal de alerta. Sabes muy bein que es peligroso, sin embargo una pequeña pizca de valentia palpita en tu corazón. Al principio todo va bien. Piensas que es pan comido, que todo lo que dijeron de aquel lugar era solo una tonta mentira para asustar a los turistas.
Respiras aliviado, inclusive tus pasos se vuelven cada vez más tranquilos y lentos. Vas perdido en el pensamiento de lo que haras cuando llegues a casa, inconciente de que el camino cada vez se oscurecia más hasta que... Un sonido sordo inunda tus oidos. Un crujido, un rechinido. Cruzas la primera tabla del puente y el miedo vulve a ti. Recuerdas la antigua leyenda contada por tu abuela aquella tarde lluviosa de otoño. "Todo aquel que cruze solo el puente Rochester solo, tendra una muerte segura"... ¡Tonterias! Nadie muere solo por que si, además es solo una absurda leyenda urbana. Una sonrisa amarga y nerviosa esacapa de tus labios. De nuevo el miedo desaparece un poco y tu mente escapa a aquel mundo futuro del "que haré".
Solo un par de metros más. Una sonrisa se dibuja en tu rostro y decides acelerar el paso. Con pasos febriles te acercas al ultimo escalón y...
No sabes que paso en aquel momento. Todo esta tan nublado en tu vista y sientes que el corazón esta a punto de salirse de tu pecho.
¡Dios Mio! piensas al ver a aquella figura pálida de ojos sombrios parada frente a ti. Intentas levantarte para correr pero no puedes, tus miembros no te responden. Lanzas un gritó ahogado, pero ningun sonido espaca de tus labios. La figura fantasmagorica se acerca cada vez más a ti. Tienes ganas de llorar, pero ni siquiera eso puedes hacer. En sus labios una sonrisa horrorosa y cubierta de sangre se forma formando una extraña curva alrededor de su cara. "Ahora veras lo que le pasa a los incredulos" dice con su voz chillona y extraña. Una expresión de horror se forma en tu rostro mientras lentamente tu vista se nubla hasta que pierdes conciencia y la vida.

No hay comentarios:
Publicar un comentario