En la oscuridad, con solo la luz tenue de las farolas que entraba por su ventana, trataba de hacer una perfecta linea del polvo blanco, apoyandose con una navaja. Inclinó la cabeza y aspiró con fuerza. Se detuvó un momento y luego,dejandose caer en la cama, cerró los ojos. Si, la droga había hecho bien su trabajo. Esas sensaciones engañosas que martirizan, que terminan por destruir todo lo propio, y que se vislumbran en el cuerpo como almas en pena la habian inundado por completo. Era olvidar o nada...
La chica modelo, así la llamaban. La de los buenos modales, la que siempre estaba en el cuadro de honor, la joven a punto de publicar su primer libro. Exito se olía en un futuro brillante, el cual los adultos se empeñaban a describir. Serás grande, muy grande...
Pero en su interior faltaba algo. Lo había tenido todo, una buena vida, unos padres, que aunque adoptivos, la habian amado como si fuera sangre de su sangre, amigos a los cuales recurrir, todo. ¿Qué era aquello que no podía llenar? Soy muy joven, se decía, debe ser algo simplemente pasajero...
Pero una noche de Septiembre, a la edad de 17 años, le conoció. No era la gran cosa, pero conforme pasaban los segundos, y mientras más palabras salian de su boca, algo en el empezaba a cambiar, no sabia como, ni por que, pero se estaba convirtiendo en el ser perfecto.
Aquella noche de abril, cuando por fin pudo besarle por primera vez, aquel vacio desapareció. Amor. Así que eso era, eh? El sentimiento más grande de afección que se le puede tener a una persona. Pero el no era cualquier persona, el era... todo.
Las promesas llegaron, junto con visiones de un futuro color de rosa, olor a miel. Los momentos a solas, abrazos, besos, intimidad. Un mundo entero creciendo en su cabeza, en su corazón. Solo existian ellos dos, nadie más...
Dos años. El tiempo si que pasa rápido, no? La hojas caian con timidez un frío otoño cuando, de pronto, su mundo entero se vino abajo. ¿T-terminar? ¿Alguien más? P-pero, yo te amo, no puedes hacerme esto... yo... di todo por ti...
Depresión. Horas y horas en la oscuridad. Miles de lágrimas derramadas. Vamos, debes salir de ahí, las cosas pasan, debes seguir adelante, hombres hay muchos, eres joven, inteligente y hermosa, ¿Quien no quisiera estar contigo? La eterna respuesta, pero yo le amo a el, no quiero a nadie más...
La chica modelo comienza a pudrirse. Se vuelve fria, extraña e introvertida. ¿Que pasa contigo? tu no eres así... La gente cambia, si te gusta que bueno, y si no, me importa una mierda...
Todo comienza a salirle mal. Los problemas escolares aparecen con los familiares tomados de la mano. ¡Déjame vivir mi vida, deja de meterte en mis asuntos, déjame en paz!
Las amistades cambian, y por ende, aun más su comportamiento. El acohol fue el principio, de ahí llegaron los cigarrillos. Deberías probar esto, te juro que te hará olvidar tus problemas. ¿Que si como se consume? ¡Aspíralo, por supuesto!
Las gotas de lluvia golpeaban la ventana. La sangre, caliente y pegajosa, le manchaba la cara. ¿Una hemorragia nasal? Bah! Debe ser solo un pequeño vaso que se rompió, no hay nada de que preocuparse...
El olor de su cigarillo mentolado inundaba el aire. Mirate, se dijo, ¿Todo esto por una persona que no vale la pena?... No solo es eso, vivir es tan difícil...
A los veinte supo que había tocado fondo. Después de andar de fiesta en fiesta, en muchos brazos, y tantas drogas, decidió dar un alto. No puedo más, no quiero esto...
El dolor era fuerte, pero iba perdiendo sensibilidad a cada segundo. Su debilidad crecia conforme los pequeños rubies rojos caian al suelo y manchaban el piso. Perdón... Yo solo quería ser feliz...