viernes, 5 de octubre de 2012

Importanteee


El era la noche. Su olor era peculiar como el de un bosque de pinos fresco.
Su sonrisa surcada por perlas reconfortaba a aquel que la veía.
El cabello oscuro,
Una canción,
Un par de ojos castaños.
Iluminaba todo lugar que pisaban sus pies.
Un abrazo cálido,
Un beso en la frente,
Un par de labios rosados.
Frases incoherentes, casi poéticas que hacen sonreír, reír a carcajadas. El tenía su mundo, uno lleno de color y lo que parecía felicidad. En el fondo se le veía perturbado.
Una mirada seria,
Un gesto perdido.
Sus pasos parecían enormes. Se movía con gracia y despreocupadamente, eso si, sin perder la postura. Verlo abatido causaba desesperación, tristeza, asfixia. Casi perdía su característica luz, más sin embargo volvía a ser el mismo en poco tiempo. Era una ventaja, sabia esconderse bien, y casi parecía que nada podía ponerlo de mal humor. Un gran amigo y persona, como el no hay ni habrá dos. Único en todos sus aspectos.
Una risa graciosa y despreocupada,
Piel clara y complexión delgada. Alto si, pero de estatura promedio. Todo en el era un enigma. Un misterio el cual hubieras querido responder. Con solo mirarte cambiaba tu humor.
Una voz grave,
Una conducta infantil,
Un carácter sumamente encantador.
Era tan lejano pero a la vez tan cercano. Toda una paradoja. Especial con solo pronunciar su nombre al cual coronaba una vocal. Solo nunca, mal acompañado tal vez. Siempre sabia que decir, en que momento y lo convertía en toda una aventura. Tan inesperado pero a la vez tan incierto. Solo como el sabia serlo.
Una caricia suave,
Una palabra amorosa.
Podría decirse que era perfecto, más sin embargo no llegaba a esa categoría. Pero, para mí, lo era. Después de todo, como ya dije, no conocerás a alguien así dos veces en la vida…


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